domingo, 26 de junio de 2011

Esparciéndose



Hoy ninguno de los hijos duerme en la casa y la madre mientras da sus vueltas
por la sala, se pregunta retrasando sus pasos.

"Qué paso aquí?"

Tal vez hubo pelea de padres y soltando miles de palabras,
el amor no fue suficiente...

Soltando cólera y partida de defunción
el amor no fue suficiente. (Otra vez)

Hoy la casa está casi vacía y uno de los hijos piensa volver tarde,
la otra es débil, no soporta el llanto.

En verdad siempre fue así la casa, incluso antes de pintarla
y que le pusieran cortinas y trajeran un perro.

La libertad se asemeja siempre de lado y creo que los hijos
crecieron demasiado rápido.

El amor se divide en dos y nunca mas volverá a ser uno solo

No fue suficiente... Y los hijos ya no piensan en eso.
No se hablan... Y los hijos se van caminando

Hoy la casa no consigue ser su casa
La ventana rota, las fotos desperdiciadas...

Los hijos volvieron a las seis.

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jueves, 23 de junio de 2011

Madrugada



Mi madre se quedaba en el sofá y yo suplicaba en mi cama que vuelva conmigo

-Déjenme ir- Les decía a mis hermanos que me sostenían diciendo -Cálmate ya-

“Entre la sala y el cuarto hay dos kilómetros”

Tengo que pasar la cama grande, no oír ronquidos, aguantar la respiración…
-Eduardo, Maria.., déjenme en paz-

Mi madre está sola tejiendo a oscuras,
y mi gato la acompaña donde debería estar yo.
Dónde dejó su vaso que revalsó después de tantos gritos y caídas de platos?

“Entre la sala y el cuarto hay dos kilómetros”

Está con su tristeza de hilos de todos los días de semana
y no recuerda que yo con mis cuatro años aun sigo colgado del
cordón umbilical y que camino junto a ella dejando mi espalda

“Entre la sala y el cuarto hay dos kilómetros”

Hay una casa con un mundo gris que no comprende mi llanto
No comprende la torpe madrugada.

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lunes, 20 de junio de 2011

Buzón.



Soy un ser que escribe para esconderse
Una saliva con huesos y sal en la boca.
Que amó a una niña cuando corría escapándose de una puerta de madera
y que en alguna ocasión lanzó piedras sobre su ventana oscura.

Un ser que al atardecer se amargaba con todos
Que odiaba el mundo por su imagen
y que solía deletrear la palabra: “soledad” al revés.

(Podía sostener una mano y así coger todas las cosas del universo).

Cuando todo era confusión delineaba túneles por el pasto rosado de la ternura,
embarrándolo de excremento hasta desaparecer lo inhumano del mundo.

Cuántos ojalas de la boca, cuánto pudor en su seco genital.
Y me digo que todo lo mío me pertenece ahora,
Y alejo el chorlito donde los demás se ensucian como ratas blancas.

Es verdad lo que escucho y me lo digo para callarme
Es mentira y jamás pude perder una palabra en la lengua.
Soy un insignificante insecto inmortal
Un caparazón con agujas para defenderme.

Me digo: Esta bien…
y otra vez comienzo a escribir.

.
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domingo, 12 de junio de 2011

Última función



El cine estaba cerrado
Y nos quedó el periódico para cubrirnos de la lluvia.
No hay película y el agua avanza por nuestros dedos que se amarran
con cada luz de poste que se apaga.

La sala está vacía y en la calle todos
caminan con sus paraguas

Nos fuimos caminando por la línea blanca de la pista,
Y ese café que te propuse se enfría por
esos ojos grises que me abrazan

Estas callada y yo te acompaño con mi silencio.
No vimos ninguna película y el periódico se deshace
por no querer ser uno con nosotros.

Estas triste y yo sé eso.
No había ninguna historia ni sonrisa para consolarte
y me dieron ganas de detenerme un rato

Estamos solos y cada quien con su boca junta.
Nos fuimos a casa.

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martes, 7 de junio de 2011



Yo desvisto mi muerte con sueños todos los días
Y muy en el fondo sé que me queda algo pendiente.

Quizá hacer el amor con alguien que ame
o escribir encima de un edificio oscuro.

Me faltará narrar lo que hay en este sótano polvoriento
y quizá por eso nadie escupirá sobre mi tumba,
ni pronunciaran palabras como: “Estupido ser humano”

Cuando la muerte me bese como una mujer en celo,
no tendré más remedio que rendirme a la nada,
desatar mis pulgares ofreciendo lo que tengo hasta que me dé esperanzas
a no rezar nunca mas.

Miraré a Dios y por fin creerá que existo y cuando me observe con sorpresa
le diré que los curas me dan asco y sé que nos reiremos juntos
porque él me dará la razón.

Nos reiremos todos los días hasta cansarnos mutuamente y yo no tenga
mas remedio que despedirme otra vez hacia un lugar que ni siquiera él conoce.

Cuando la muerte me gane a las escondidas podré ser héroe de infancia
Jugaré con mis dedos y no tendré porqué esconderme de nadie
Seré un nombre sin mascaras, un hogar sin puerta

…La canción desagradable de la noche.

Respiraré sobre el aliento de todos hasta saber que dejé de existir.
Y por primera vez podré observarme realmente.
Pero ni aun así nadie me creerá…

martes, 31 de mayo de 2011

XI



No quiero esperar un eco de los nombres
Y por eso he resuelto en soltar cada uno de mis dedos para que
sirvan cuando el túnel se cierre de una vez.

Por eso ven, acércate y oyeme gritarle a la cigarra que se plantó
de un tirante oscuro en la pared.

Es como oír una canción y tocar las letras despeinando cada sonido,
crujiendo como los huesos tensados.

Así que no creas que sea posible si me llamas ocultándote,
como si escaparas de mi nombre siendo incompleta como siempre.
Y alejas de tu vientre mi esperanza de tu cuarto,
los gemidos emancipados por mis manos desnudas.

No has podido detener el tiempo en tu instante,
Y ahora lo que haces es pretender una nueva morada.
Separar las líneas inmortales que se ahogan en el remolino de mi voz.

Y lo haces siempre escapando, insultando el camino, gritando: “Maldición!”
Y lo único que consigues es extender el túnel infinitamente.
Igualas al universo y no lo sabes...

No sabes que pensaras llegar al final y me veraz ahí
Y yo inmóvil te ultrajaré sin tocarte
Te haré recordar miles de reproches y el “nunca más” será parte de los dos.

Y otra vez serás la corredora infeliz que huye
Mientras yo esperaré aquí en el vacío...

miércoles, 18 de mayo de 2011

21-23



La madrugada nos destapa
Y tú y yo estamos en silencio.

Hay poca luz filtrándose por los rincones abiertos de la pequeña habitación
Y tu mano va desnudando mi palabra cuanto intento tocarte sin hacerlo.

Estas temblando y todo el giro de la ciudad nos teme
Teme que seamos uno
Y que no haya suficiente realidad para detenernos.

Vamos soñando una y otra vez con los ojos abiertos
Y tú aun crees en el amor,
mientras yo lo escribo porque es lo que somos… Practicantes a soñadores oscuros.

Somos uno solo, uno más dos…
Hemos partido ecuaciones de letras pequeñas y varios colores en esta Lima gris

Por eso no hay porqué buscar a los demás,
ni mostrarnos con las manos unidas por aquellas calles que nos conocen

Es tanto el tiempo que no sé si volaré al despedirme de madrugada
No sé si volveré a conseguir tantos instantes pequeños como este…

Mientras tú ya duermes
Y te voy despeinando al soplar tu mechón caído…

Y en mitad de todo este cielo voy desfigurando cada caricia para partir en la mañana.

Te dejaré dormida y al salir de la casa querré agotar una vez más el silencio.
Y no pensaré un instante en mi soledad por ti, no pensaré…

Hace mucho frio en Lima y aun espero la pequeña garua de este cielo
No traje abrigo y sin embargo no importa
No importa nada…

Más que este cielo cursi e invernal de esta ciudad que nos teme…

jueves, 28 de abril de 2011

Como caídas...



Quédate quieta, por favor no sigas
El aire es diminuto y no consigo respirar con tu voz mezclada en mis manos.

Otra vez tendré que imaginar un campo gris con árboles deformes
Y así tratar de olvidar que tu pecho me oprime
con cuanto recuerdo me traspasa

Estas tan cerca que puedo encontrarme en tu piel
Y no sé si soy yo el que no está aquí y esto no sea
más que tu pequeño dominio de todo a mi alrededor

Quisiera saber qué piensas, por qué siempre vas perdida
entre todos como si fueras asesina y no te importara el hogar.

Ya lo sé, es tu vida.
Tu forma de vivir para desaparecer alguna mañana en medio del caos.

Yo fui el decidido, el hombre marcado de siempre entre tus piernas,
soslayándote como un escalón que no conduce a ninguna parte

Cuántas veces me marcaste con tu odiado gemido?
Cuándo las partes fueron ajenas
y no hubo luz ni mentira para ocupar una semana

Por eso el tiempo nos precipitó de un golpe hacia rincones podridos
“No hay derecho para ser feliz” Me lo dijiste miles veces
empujando la puerta para volver a desaparecer

Hoy la semana continúa con el ojo cerrado y el aire trémulo
de un golpe amenaza como pupilas pegadas en la mano,
como una pierna sobre el frente, la nariz roja…

Mientras nosotros uno y uno... “Por favor detente”

Por favor ve, piérdete un momento, que a esa hora ilumina
la canción triste de todos los días, esa con forma de llanto,
la que no quisimos nunca, la que nos alejó para siempre.

Esa que le causa nausea a todos y que a nosotros nos dejó
con la resaca torpe de los que siempre pierden en la madrugada…

miércoles, 13 de abril de 2011

Despedida.



Te tienes que ir, te tienes que ir, oh sí, claro que te tienes que ir… Todos se han ido ya, incluso las magnolias negras del jardín, incluso los pequeños alientos que formaban caminos por tu piel en plena despeinada lluvia.
Nadie ha quedado, ni siquiera las sombras de sonrisas, ni los amigos estupidos, ni siquiera el trabajo logró quedarse… Por eso te digo que te tienes que ir, lo tienes que hacer rápido, desfigurando fotos debajo de las suelas de diamantes de todos los días que perdimos, y no tienes que parar, ni siquiera contar lo que pasó, simplemente te tienes que ir donde cada mañana despierte todo diferente, donde no hayan recuerdos ni sombras que no se barajan en un viernes cuando todo es tan lejano, y mientras cada camino se haya deshecho, tú ya debiste haberte hecho un hogar y una espuma en el corazón roto, por eso amor te tienes que ir rápido, tienes que huir con mil ojeras en los ojos, tienes que largar la palabra hasta que ya no te encuentre, no hace falta divisar nada, no hace falta ser distinto cuando todo se pierde mientras los autos que pasan detrás me gritan porque ya es tarde, mucha madrugada en cada día donde no es suficiente los cigarrillos ni los discos tontos que nunca fueron tuyos.
Por eso ve, anda, arroja la baldosa de tu alma huyendo rápido, no vaya ser que te pierdas y así no habría porque ordenarnos a volver, no amor, ve, huye, desesperada quebrando los recuerdos, parte la línea y quita la memoria para siempre de mi lado…

Cada noche es una cara nueva, cada caricia y cada aroma son racimos de felicidad que no volverán a ser en la mano nada, claro que todo será igual aquí, no habrá llamadas al doctor, ni insultar al vecino a que se calle, podré ser un hogar sin puerta, esa misma canción de la nada de la que nunca te hablé, y The Beatles puede ya ir muriendo despacito en mis sentidos y Janis Joplin se quedará apagando la garganta en el ultimo vaso de vino mientras escribo la ultima canción aquí, por eso te tienes que ir sin voltear, golpeándome con todo lo que tienes, entregándote por ultima vez hasta que todo sea agua y gritos de placer y luego yo abriré la puerta despacio, pensando en desistir, pero todo quedará a la deriva con culpa y saldrás porque te tienes que ir ya, porque yo debo terminar esta ultima canción para siempre y me iré de aquí otra vez, será lo ultimo porque cuando todas la luces se hayan apagado y las cosas simples y esas donde nadie menciona porque es el demonio de uno, sólo ahí podré yo también irme y no será ya nunca tarde y no seremos par nunca más, por eso te tienes que ir amor, te tienes que ir, mientras yo apago la hoja para siempre aquí, adiós, adiós…


Adíos aquí.

lunes, 11 de abril de 2011

Hace cuatro años...



Ya no sé cómo podría ser mi vida sin ella, sin sus manitas tibias tocando las mías para llevarme a jugar a su rinconcito de siempre. No hace mucho que ella está en mi vida y sin embargo yo siento que mi cariño logró una cúspide la primera vez que la vi tan pequeña e indefensa.

Ella se llama Alejandra, mi Ale… es la hija de una de las mujeres mas importantes de mi vida y desde hace casi cuatro años ha transformado mi mundo en abrazos y pensamientos sobre todo lo feliz que puedo ser estando a su lado.

Aun recuerdo cuando sólo era una palabra, un pensamiento que se agrandaba poco a poco y de pronto Ale llegó en forma de mi sobrina y yo no sabia dónde poner tanta felicidad por su existencia, por su pequeño nombre.

Yo siento que tengo una complicidad con ella desde que nació, que hay un lazo que hasta el día de hoy nos une, quizá porque ella es mi esperanza de lo todo lo que fui y dejé de ser… Ella siempre me alza sus brazos para que la cargue acomodando su cabecita en mi hombro, mientras cierra sus ojitos perdiéndose entre el sueño donde se vuelve más indescriptible e infinita, es por eso que mi hermana se sorprende diciéndome que yo soy el único que la logra hacerla dormir ni bien la carga, que debo tener algún secreto, pero solamente Ale y yo sabemos eso, sabemos las canciones que le he compuesto desde que nació y que le canto al oído cuando la tengo en mis brazos, la verdad sabemos tantos pequeños detalles que van creciendo conforme ella avanza y se va convirtiendo en una hermosa niña, y aunque eso en parte me hace muy feliz también me duele mucho, porque Ale tan pequeña y tan linda, poco a poco crecerá, se ira llenando de este mundo deforme y malo y yo no quiero que nada le toque a ella, no quiero que nunca nadie la haga llorar, que nadie le diga cosas malas y que ella no aprenda esas manías que uno cuando conoce el mundo sin querer (o queriendo) aprende, pero lo sé es egoísta de mi parte pretender que mi Ale no crezca y se quede como una bebita para mí, supongo que en parte el amor siempre será egoísta. Por eso lo único que puedo hacer es velar por ella desde mi condición de tío, puedo poco a poco enseñarle que debe de sonreír y ser fuerte siempre, por eso unas veces al mes siempre me haré el enfermo en el trabajo para ir a su casa a cuidarla, para pasar toda una mañana entre juguetes y dibujos animados, le cocinaré, le prepararé su leche y le contaré todos los cuentos de su repisa, mientras yo la abrazo y ella al mirarme me pregunta con su curiosidad de niña: “Estas triste tio?” Y a mí me da ganas de decirle que no, que no pasa nada y ella que me dice que le cante las canciones cuando era bebita, esas canciones que le creaba cuando nadie más la podía hacer dormir y yo siento que ella en esos momentos me perdona todos los errores que cometí, de todas esas cosas que acaban y que de pronto uno llega con las manos vacías a donde no quiere llegar… Ale puede calmarme lo que ya nadie puede y por eso siempre le digo: “Te quiero mi Ale” y ella abrazándome me responde: “Te quiero tio Ronald” Y yo por dentro me digo perdón…

Por eso mi Ale, hoy que es 11 de abril y que es tu cumpleaños, estaré contigo celebrando que hace cuatro años llegaste a este mundo. Por eso tú y yo bailaremos hoy, haré el ridículo quizá como payaso pero nada importa con tal de que seas cada vez más feliz, porque al igual que por mis padres y hermanos también daría la vida por ti sin dudarlo, ya que eres esa cadenita que seguirá con nuestras huellas, porque contigo puedo demostrar que el amor también puede ser infinito…

Mi pequeña, mi nubecita, mi hermosa princesa… Te quiero tanto… que para mí exististe desde siempre.

lunes, 4 de abril de 2011

Pagina 51



Debería contarte mi secreto oh chica querida, debería decirte como cada mañana bebo un vaso de vino helado mientras me despeino cada vez más en el espejo… Jamás podré amarte porque no amo a nadie, de verdad lo siento oh chica, te he mentido, sin embargo sí te quise hasta la inmensidad y logré quedarme contigo así haya inventado miles de excusas para no verte algunas noches….Claro que sí, sigo con esa maldita música de The Beatles en los oídos y poco a poco he conseguido arrugas en los ojos, no es mucho, solo unas ojeras de amanecidas por humo blanco… Oh claro chica, claro que te he pensado, eras así como una nube demasiado esponjosa que se levantaba sobre mis pupilas, como esa nube que en otoño pasa cuando el cielo está granate, lo he visto imaginando lo que nunca he imaginado al caminar por las pistas...

Es raro chica, jamás pude escaparme de nadie y de ti no tuve la necesidad de intentarlo, mientras sigo abriendo los ojos cada mañana durmiendo cada vez menos, es por eso que me he sentido tan mío, tan para mí y de nadie más y eso me gusta tanto oh chica querida, me gusta tanto como el invierno cuando se tropieza con el cigarrillo que aspiro para despedirme de todos, por eso sigo escribiendo como idiota y hasta me he burlado cada mañana de los autobuses de papel que me llevan a donde no quiero ir, sin embargo me río por dentro, sí chica, me río mucho, por eso debería contarte lo que nunca te he contado, deberías saber que yo fui asesino y que ya no pienso en eso como nadie piensa, solamente he revuelto agujeros de balas rellenando cajas de fósforos al amanecer… No chica, espera, deberías cantarme algo al oído, tal vez uno de esos temas cursiles que te sabes tan bien y que nos gustaba tanto en esas primeras noches, porque yo ando sin polo y te he hecho el amor muchas veces mientras pensaba que ya nunca más necesitarías tu perfume, ya que mi olor te hizo suya, te hizo cada mañana, te sostuvo al alborear… Claro que sí chica, eres mía en el fondo pero ya no deseo eso, ahora ando en otra nube y aun así sigues siendo mía y yo lo sé porque tuve que fingir tanto en las tiendas y parques y sigo fingiendo para que al pasar los días todos crean que me conocen.

Vamos chica, quita esa cara de pena, ya no estamos en esos meses, ni estamos envueltos en mantos que nunca fueron suficientes, por eso aquí me han estado contando historias de suicidas y de monjas calientes, y a todos ellos los he despedido porque no basta ser feliz para querer a todo el mundo, así es chica, eso es mierda, prefiero morir antes que amar a todos, aunque seria muchísimo peor que todo el mundo me amara a mí, realmente seria repugnante… Basta chica, no he caminado toda la Arequipa y parte de Benavides para esto, solo es el vino y los cigarrillos rojos que me empujan al monologo, claro chica, claro que te besaré, lo haré como lo hice ayer cuando no estaba contigo, lo haré en las habitaciones de esos autos que tratan de matarme y no me digas que me detenga en el semáforo amarillo, no me digas que he llorado alguna vez, la verdad es que no supiste nunca nada, pero eso no importa oh chica querida, ya que ando sumando el humo de la habitación y he largado a vomitar mis recuerdos para ocupar lo que el futuro me tiene preparado…

La hora me parte y no podrías comprender mi amor que nunca existió, no podrías comprender el tiempo que hemos pisado bajos las mangas de nuestros abrigos… Y Blackburn Lancanshire queda demasiado lejos y el maldito Lennon siempre tuvo la razón... No chica, no me pienses ahora, estoy fumando bajo ese letrero luminoso que me atrapa, podrías acompañarme pero ya es tarde y tienes que dormir como las princesas de esos libros estupidos, yo me quedaré aquí buscando la canción perfecta para esto, no debe ser complicado ya que sigo de pie y sonriendo malditamente como nunca lo viste de verdad…

miércoles, 30 de marzo de 2011

Huyendo



Quiero tocarte.
Ser una bandada de dedos en tu piel
Colocarme dentro de ti
Y llamarte por tu nombre

Quiero sentir tu temblor, deslizarte suavemente de arriba abajo
...No oiremos lo que pase en las calles.

El mundo será un cuarto oscuro y tu sudor en la piel será mi sal de vida.
Querrás entregarte completamente y yo te detendré porque
caeré en tus senos como un niño derrotado.
Y querré contarte mi verdad y lo que oculto siempre por las mañanas.

El tiempo será uno en nuestros pasos.

Y cuando intentes vestirte yo te sostendré con fuerza
aplazando la felicidad por otras horas más en el reloj.

Hasta que la maldita luz llegue a la ventana.
Y nos haya vencido por enésima vez.

viernes, 25 de marzo de 2011

Silencio




No seremos dos para fingir la agonía de un calendario
que ya caducó.
Ni habrá la interminable charla sobre los vestigios de cama
en la azotea del infierno.

Podemos pensar igual en el segundo,
ser exactamente mellizos de alma y reír porque
vemos la misma mierda por las calles.
Y aun así nunca seremos par,
no habrá el número simétrico en las manos

Y así no fingiré más frases desde tu puerta hasta el sol
No rogaré por la llamada,
porque el gallo se olvidó de cantar para abrir los ojos,
moviéndote de mi lado por el calor...

La piel suda mucho, la ventana ahoga el aire... “Quédate ahí”.

Y despegar de tus ojos las escenas como figuritas pornográficas
que guardamos de niños.
Intentando no ser del otro, no ser los de antes, nunca por aquel…

Por eso he imaginado una pirámide blanca que empieza desde lo más pequeño
hasta terminar en ti y no he podido fingir en el vino
deteniéndote como una persona que tiene carne, huesos, labios
y aun así tan distinta a lo que hay en el espejo.

Puedo ser hipócrita con la mano en el rostro
y pensaras que soy el de la noche anterior
Y caeré degollado por la mentira mientras la verdad me susurra en el oído
que siempre amo lo que acaba y lo imposible

Y con eso cerraré los ojos maldiciendo por tenerte aquí a lado
y ya no ser como eramos antes...

domingo, 13 de marzo de 2011

Volviendo junto a ti siempre...



Se ha abierto la cocina y desde el fondo se me cierra la ventana que da al comedor y hacia la sala. El sueño de estar juntos abrazados se ha ido deshaciendo como el humo del cigarro desde el cenicero de este cuarto, porque aquí en Lima es insoportable mantener esa realidad de luz apagada y frío de amanecer en pleno viernes, además tú estas a lado durmiendo y yo descubro que mi sueño aun permanece en uno de mis ojos, entonces quisiera irme por un momento a caminar, y si no fuera por esta pesadez en mis brazos, llamaría por teléfono para que alguien viniese y me saque arrastrando.

Quisiera despertarte, leerte algún poema de Moro o si prefieres uno de Rimbaud, hacerte alguna alegoría con mis manos hasta el punto de que creas que están volando, pero ese sueño tuyo es tan pesado y hasta en cierta medida descabellado, por eso no escuchas que respiro con dificultad, debe ser por este clima que golpea la ventana hasta cubrirlas de ese espeso gris. Pero tú sigues con no despertarte, entonces miro la pared de al frente hasta que se desdibuje en formas borrosas. Trato de centrarme en algún recuerdo, en lo que sea, pero entonces solamente tú estas en mi mente, es un poco incomodo sentir esto cuando se es orgulloso y practico, y más aun cuando el querer solamente debe ser para unos minutos en silencio mirando como te acomodas el cabello, como lo es ese paseo por las frías manos desde tu cuerpo moviéndose levemente. Pero en realidad tú qué sabes de eso, qué sabes de lo que creo o dejo de decir, qué sabes de mí, simplemente piensas que soy un estupido escritor y que solamente vine aquí a quererte lejanamente de nuevo, entonces me da risa ese pensamiento tuyo, quisiera explicarte que yo en realidad estoy en la calle muriéndome de frío, que camino desde miraflores hasta barranco soportando la bulla de los claxon y chocándome con cuanta gente corre, pero sé que contártelo también seria inútil, por eso sigo en este cuarto en silencio, mirando esa pared morada de tu casa que hace bailar líneas como barcos perdidos. Son las siete de la mañana y ese despertador no hace algún ruido para despedirme, es inútil pensar ya en eso, estoy comenzando a creer que nunca despertaras y que mas bien te quedaras a mi lado hasta que llegue otra vez la tarde y por más que intente rechazar esa idea, algo dentro de mí me obliga (algo así como una obligación desde el fondo de uno) a cuidarte para siempre, menos mal que no me escuchas porque sino vendrías con eso del amor y la vida juntos para siempre y yo ya estoy harto de que las mujeres crean que lo saben todo, me es fastidioso explicar una teoría entre miles de motivos, entre preguntas acabadas, en esas respuestas de tedio en lugares bajofondo oscuro que logran partir esta cama en dos.

Trato de cubrir tu cuerpo desnudo con la sabana pero entonces te mueves rechazándome y te pones bocabajo como huyendo, acaso de mí? Tu cuello se ha escondido en tu espalda y uno de tus brazos se ha detenido buscando el suelo, tu pierna derecha está separada formando un camino hasta el borde en que la sabana huye como un río desbocado, entonces otra vez intento cubrirte y nuevamente me rechazas, he visto que sonríes picaramente pero aun estas dormida, quisiera quitarte esa alegría, quisiera que vieras mi rostro, cómo mis ojos se pierden en recuerdos inconclusos, que entres en mi mente y descubras que estoy harto de todo esto, por eso me parece desagradable que estés tan tranquila y peor aun, que estés feliz, pero la verdad lo que más me sorprende es que yo siga aquí compartiendo una cama todo el día contigo, sin ese abandono que en el fondo es una suerte a esperanza, esperanza en Lima, calle oscura, de antes…
Entonces tengo miedo, no actuó como debería, busco alejarme pero esto de amor me detiene, intento odiarte con todas mis fuerzas, quiero que me de asco esa tranquilidad tuya hacia la vida, me es tan asfixiante llegar a un domingo así, necesito un cigarro, terminar de llenar el cenicero para poder arrojarlo a la ventana y lanzarme por ahí, pero mis brazos siguen pesados, no logro ni siquiera levantar mis dedos.

Estoy junto a ti, en esta casa de jirones y manzanos, a lado del sueño donde hay un piano toda la noche, donde es fácil un Ensemble pour toujours l'amour, para siempre en un mediodía.

Busco traerte a este lado de la cama, llevarte al boulevard o a mi casa de clase media, pero tu lado de la cama me absorbe, no puedo detenerte, haces lo que quieras y yo soy un simple muñeco de carne con articulaciones que se pierden en el aire, tienes a voluntad con tu aliento todo lo que poseo, entonces has ganado y lo hiciste desde siempre, por eso comprendo que estés tan tranquila sin tener miedo de que me pueda ir, y hasta me has dejado la puerta abierta en señal de que confías en lo que perfectamente sabes, entonces sigo con la pared morada tratando de dormir.

Ya es mediodía y tengo frió…

domingo, 6 de marzo de 2011

Y sin embargo...



El sábado avanza emergiendo del verano, arremolinando cada hora hasta volverla un cuadro desteñido… Ambos estamos juntos y en cada sorbo de vino vamos creando pinturas en la habitación. Yo giro como matando el vacío y tú me miras sin comprender todo, te ríes, me llamas y me dices que siempre seré andrés…

Me dirijo al rincón de la habitación y pongo de música The Beatles, mientras voy haciendo figuras con las manos… Me miras extrañada y me preguntas por qué escucho tanto The Beatles? Yo sonrío a medias y te digo que no sé. Tú me miras mientras despeinas tus ojos poniendo un gesto de que no me cree, yo por dentro pienso de que hace tanto que nadie me cree, tanto que parece que todos andan con los ojos abiertos mirando como desde atrás de una cortina creyendo ver esas formas que no son, examinando el calculo exacto de la suma con la mentira, mientras yo con los ojos cerrados abro mi alma como un libro a medianoche, sin embargo nadie hay, nadie se atreve a leer cada palabra escondida y sólo buscan el placer antes que el silencio, es por eso que te acompaño en este cuarto que no nos pertenece, así como nuestros labios y esas caricias que nos invitan a un sábado eterno y yo acepto porque de estos instantes consigo el combustible para el nuevo día que amanece siempre igual, por eso en cada beso nos volvemos para siempre…

No nos pertenecemos, no nos amamos, jamás nos casaremos, ni tendremos hijos, ni oiremos el pasado en un disco de vinil y sin embargo hoy aquí eres la única que existe, la única de los tantos lugares mentirosos, la única después de nadie, después de la mentira… La única que me alarga su mano queriendo quererme por mas que es inútil, porque yo me iré, te dejaré ir cerrando cada puerta de esta habitación del hotel, mientras tú me sonríes porque es verano, porque sin saberlo sé que sientes que cada instante es para siempre y mientras vamos acariciándonos como retrocediendo a querer disfrazarnos de lo que no seremos… The Beatles sigue sonando en la habitación y me dices que no puedes comprender porqué me obsesiono tanto con esta música y por qué yo sigo mirando la ventana con la mirada perdida y busco la oscuridad para sentirme como soy, quizá por eso me abrazas buscando mi calor y yo tarareo: “Michelle ma belle…” Todo el universo se agita para siempre porque jamás será mió…. Y tú me preguntas qué fue lo que dije, pero yo te cierro la boca con mi dedo explicando que las palabras saltan sin saber, se elevan porque no se contienen en la oscuridad, en lo barato que se va perdiendo en los días… Y tú me dices que soy muy extraño, que no comprendes y mas cuando todo es oscuridad y silencio…

Afuera amanece, el verano trae el amarillo decadente de todos los días, cada quien se despertará para huir a su rutina, se despedirán con un beso, los autos darán sus vueltas y el olor de los árboles se confundirán con el olor a colonia barata… Las camas destendidas formaran dibujos que se quebraron hace años, habrá momentos rotos, sentimientos abortados, imágenes que agonizan en cada canción, se irán a dormir los vigilantes, las putas y los noctámbulos, los curas se peinaran y los pajaritos ensuciaran las pistas artísticamente y todos morirán y nacerán al mismo tiempo…

De pronto, la música se detiene, yo abro los ojos y trato de que todo el disco empiece nuevamente, tú detienes mi mano diciéndome: no no no… Necesito decirte que yo debo quererte con lo mío, con mi soledad, con lo que soy, por más que nada sea para siempre, por más que haya muchos adioses esperándonos como hace tantos años, aun así quiero repartir cada instante de estas horas contigo…

Estamos en una canción te digo, tú te ríes y me dices que seguro es una canción triste… Por primera vez en mucho tiempo nos hemos comprendido y de pronto yo me sorprendo aquí, otra vez contigo y pensar que quizá, tal vez…

El domingo regresó tarde…

video

(Michelle - The Beatles)

miércoles, 2 de marzo de 2011

Recuento...



Esa noche él la había escondido en un pequeño pasaje inhabitado de esa calle. Le sonrió con ternura y al despertar su mano, ella divertidamente le preguntó… “Si estuviera a punto de caer, me soltarías?” Ambos sonrieron, pero por un segundo andrés encontró la verdadera pregunta que Ella realmente hacía y Ella al darse cuenta de que él la había comprendido, lo miró fijamente y en ese instante los dos se sintieron caer… Pero no, claro que no la soltaría, quizás era el piano a lo lejos o la resaca torpe de esa noche que le daban ese motivo de desprender todo el odio y la soledad que de golpe se había agrupado a él en el momento en el que Ella le hizo esa pregunta…

El cielo de Lima navegaba en ese instante como un barquito hecho de papel y que se destruía con tan solo un poco de esas gotas tristes y heladas. Acaso no se podía ser feliz en el universo? No, claro que no, esas son tonterías baratas de libros desechos, de espejos que nunca dicen la verdad de la mirada y de aquel rasgo de balde que destruye todo el amor cuando de la nada cae en la perversión del deseo, de ese deseo que llama cuando se besa un labio que no le pertenece, un labio absurdo, un labio que engaña al otro y así Ella lo engañaría muchas veces sin hacerlo, sería la venganza. (No eso no, es otra cosa) Sería la contraparte de la cama, la puesta de sol en pleno triste y despeinado verano, sería la respuesta que nunca le dio de su vida, de las tantas charlas en el que él evitaba decirle lo que sentia, obligándose a desearla en alguna calle vacía y oscura donde se buscaban con las manos y las bocas, mientras que andrés respiraba el perfume de Ella e invirtiendo la pregunta le hacía ver que en sus ojos había tanta tristeza y tanto odio, sí, porque la suma de eso más la ternura hacia como resultado un querer que se condenaba a la soledad, a huir desesperadamente algún día, cuando él cierre los ojos y ella escape furiosa porque no podría aguantar quererlo de esa manera, mientras es culpable de un labio ajeno, si por lo menos él abriera los ojos, si por lo menos el dolor se muriera en ese instante y la dejara libre como nunca lo sería, si toda esa ecuación funcionara de golpe, cronológica y milimétricamente sincronizados, entonces quizás ahí la felicidad los golpearía y al sentirse así de libres y alegres, y nuez fresca y olor a mandarina primaveral, justo en ese instante se sentirían unos chiquillos frágiles y empezarían a temer al invierno, a las tantas canciones que pasan por la radio, temerían a la cama, al olor que gime en las fosas nasales cuando la inmortalidad se prende y no basta gritar, ni siquiera llamarse por otros nombres, ese amor será de figurita que se destiñe en los fines de semana, así que se separarían tarde o temprano, serian amigos y cuando él consiguiera un trabajo de oficina inútil, ella tendría muchos hijos y al encontrarse de repente alguna tarde no se reconocerían, porque nada es como debió haber sido, es por eso que el universo (el falso y mediocre universo) los había puesto en plena calle desolada, sin embargo (siempre hay un “sin embargo”) Ella ya estaba cansada de todo, no aguantaba más… “Si por lo menos me dijeras algo maldito…” Le gritaba al oído, mientras andrés cerraba los ojos tratando de sostener esas palabras que se perdían en la oscuridad... dijeras… algo... maldito... Y así lentamente las iba repitiendo hasta hacerles perder ese sentido del inicio, mientras cada amargura de Ella se dibujaba en su mejilla derecha. Cada suspiro y trémula caricia se iba perdiendo en esa noche… “Jamás seremos lo que deberíamos ser…” Le dijo Ella flotándose los ojos con sus manos y andrés que la miraba tan frágil e indefensa le contestó… “El amor nunca es suficiente para amar…” En ese momento ella empezó a odiarlo sin control, se escuchaba el ruido de su boca, su rostro enrojecido y comprimido se llenaban de lagunas tristes… El amor nunca es suficiente para amar… Y Ella lo sabía, el estúpido recuerdo también lo sabía, todos lo sabían… Y el maldito universo o como quiera que se llame había corrompido todo otra vez, quizás es el cúmulo de sentimientos que se tropiezan en el momento justo en el que el amor se rompe por frágil…

… Te odio andrés… Te odio mucho…

En ese momento la abrazó y ella buscando su boca lo besó desesperadamente una vez más…

Había sido una noche sorda, una noche de cristales y minas, de abrazos truncos y de moneda falsa. Una noche mojada y triste que no era suficiente… Y sin embargo (sin embargo, sin embargo, sin embargo) Era la noche que los dos querían rescatar a costa de que más tarde todo sea real y cruel… muy cruel…

video


(For no one - The Beatles)

lunes, 21 de febrero de 2011

Simetría...




Y por aquella ventanita todo el frio es gris, muchas cosas se abren y se cierran, la simetría para mí es un círculo bien formado, no me gusta que me falte o me sobre nada, que todo se quede en el número 99, no me gustan las mentiras a medias…

Todo cuanto se alza no tiene forma, muy pocas cosas me muestran la verdad. Yo soy un dios oscuro y feo que se quemó, un ser que se amputó al apagar una vida que era de verdad mi vida… No soy nada de lo que tengo o lloro, nada de eso me dice quien soy, nunca nadie me ha conocido en realidad y las veces que el espejo divide mi cara he encontrado que ni siquiera yo me he visto realmente… Dos más dos es mi realidad, esta realidad con sol y de febrero incansable, muchas fotos he dibujado, he caricaturizado centenares de penas y por primera vez desprecio mis recuerdos… He viajado lejos de una imagen, lejos de mi barrio y del abrigo azul, he ido fumando demasiado mientras iba evaporando el licor en mi garganta… La verdad nada de lo que hay es verdad, la verdad es un cajón con un sobre, la verdad es tu mentira…

Y ahora que llega la hora tarde, la eterna y estúpida hora de siempre con que todos salen y se ríen, esa misma hora que para mí me da una máscara de ser quien soy, solo ahora cuando todos se enojan conmigo, cuando los odio a ellos, solo por este segundo me he perdido entre sombras… Ya no lloro ni sonrío, ya no he vuelto a comprarme un segundo abrigo para abril…

La verdad de los demás es una fiesta estúpida o fumar un cigarrillo en un cuarto mientras copulan como animales, pero para mí la verdad es un recuerdo engrampado en la culpa de intentar ser feliz, lo sé, es imposible… lo sé, nunca en el fondo me dejaría por ser mi verdad y sin embargo sigo aquí, resistiendo a la edad y al daño, resistiendo insultos y a las orgias de llamadas con que para uno seria fácil llegar a esa mierda donde desean que caiga… Y ahora sigo pensando que no me gusta la falta de simetría en mi vida, sólo ahora cuando por fin he mirado un poco mis manos en mi rostro voy consiguiendo esa simetría que a mi espíritu le falta, sé que hay una mano que me ha ayudado, sé que aun es muy temprano para charlar… He devuelto todo cuanto gané y me regalaron y no me quedé con nada más que esto, pero eso casi nadie lo sabe, nadie sabe que soy un asesino y que ando encerrado aun en mi cárcel de nombres y de días, de septiembres y de 26, de domingos insoportablemente tristes…

El sol se ha ido abanicando mi sombra, es hora de marcharme otra vez, quizá ahora pueda irme más lejos y que nadie por fin me encuentre desnudo y con la sonrisa a medias…

jueves, 17 de febrero de 2011

Y todo...



Volver nuevamente hacia atrás, buscando esas contradicciones de caminos desiertos, olor a azúcar y a hojas amarillas (o eran blancas?). Pero después de todo se siente ese sabor a labio sumiso de medianoche, como deteniéndose en noches de dulces y amaneceres de vinos en una calle vacía y a la vez ocupada por consuelos de cartón.

Por ahí mi amor se abrió como una nuez testaruda, como una de esas nueces que para abrirse había que tener un martillo oscuro, pero para eso era otra vez volver a encontrar a la altura de esos ojos ese tono que esperance un lugar semidesnudo y perdido, encontrar en la oscuridad esa batalla desconsolada del Odio–amor y Amor–odio, terminando por caer en el instante mismo donde tú cierras esa puerta y te vas, donde yo me emborracho de vino barato y no te busco, donde las cosas nacen y a la vez mueren porque no encuentran en ese orden esa esperanza tímida de volver a querer oír la voz del otro en tan poco tiempo, en esa rutina de abrazos y besos que despiertan imágenes y cultivan futuros derruidos en unas calles que dejaron de existir hace miles de años.

Pero tú sigues saliendo por esa puerta de madera picada, sigues con la perilla en la mano y retrocediendo para volver a repetirlo todo con más fuerza, una y otra vez lo repites… Entonces si que ahí al reloj sólo le quedan segundos, le queda ese horrible sonido de la manecilla avanzando en la oscuridad hasta ser el oxigeno que no necesito, que todo entra por esa ventanita que me da a una calle donde los autos pasan y hacen sonar sus motores y nunca retrocediendo porque nada en el mundo retrocede, porque en el mundo no existen los pequeños sueños donde somos felices en una casa todo el día juntos, por eso la hora tampoco existe, no, en el mundo sólo existe el adelante adelante. Entonces me pregunto por qué sigo aquí? Por qué mis piernas no se mueven y por qué tiemblo tanto? Por qué el cielo cursi, el lapicero sin carga, las hojas en blanco me hunden en una parálisis ingenua que me hace creer que tú no exististe, que lo que miro es un papel con una imagen borrosa, creo que tienes un abrigo largo y sonríes de lado como si estuvieses molesta, pero yo sé..., sé que en el fondo estas mas allá de esa imagen salida de una simple nube de recuerdo, eres tú encendiéndome ese cigarrillo, eres tú la que me abraza y se oculta en esa piel de durazno a dedicarme una canción que en la radio no deja de sonar, entonces quizás haya que volver a pensarte de manera infantil, de tal manera que te limpies de ese olor a tabaco y vino barato, puede ser que vuelvas con un vestido blanco y encendiendo todas las luces de la casa. Entonces te pediría que botes ese reloj que me asusta tanto, te pediría que rompas todos mis papeles y que vuelvas a tender la cama, sí, eso debe ser mejor, porque pensarte como eras en realidad hace que te quiera más pero a la vez que me hunda en ese “más” que no comprende que para el amor no siempre hay que cerrar la puerta y morir eternamente.

Pero entonces si todo estuvo bien, dónde estas? Por qué siguen las luces apagadas y por qué ese reloj me sigue rompiendo los tímpanos con tanto sonido lento y torpe, por qué esa puerta vuelve a comprender que no estas y vuelve mi charla cotidiana conmigo mismo, vuelve mis movimientos de manos queriendo explicar una figura inexplicable, queriendo jugar con esos vidrios esparcidos en el suelo, contemplando una manera de no querer hundir la cara más allá, más allá. Pero entonces tu boca esta en mi boca, busco ese sabor, esa melancolía con que tu lengua juega con mi lengua, entonces tus labios se ocultan por debajo de mis labios, tus ojos cerrados, el cabello despeinado… Todo se vuelve ese beso con que detienes ese hundir, esa maleza de continuar una pena con otra pena, entonces ese sabor, esa contradicción de sonidos desentonados se vuelven esa pequeña esperanza que se derrama en la quinta botella que tomo, entonces mi abrazo en tu abrazo busca más consuelo, busca no soltarte y querer ser un dictador en tu piel, busca poner marcas, ubicar los centímetros con que naces desde tus pies hasta el ultimo cabello suelto que toco, porque así eres como la foto donde estamos con los ojos cerrados, como las hojas esparcidas con tu nombre que fueron a dar al suelo, porque así eres más que una imagen simple de una mujer también simple, así eres un yo, un más yo, un súper yo… Un yo revuelto en un tú que pone adelante los pasos de una inmortalidad sin contradicciones.

Tus dientes son tan pequeños, da miedo compararlos con los míos, en eso tiemblas, ubicas sonidos, recuerdos antiguos, vuelves a un pasado falso, me sueltas, te suelto, te detienes en medio del cuarto y yo me caigo, me miras, te miro… Los sonidos vuelven, los segundos marchitos caen con mucho peso, avanzas, yo te sostengo de la mano y te sueltas, avanzas, yo te miro, tú caminas, vas a la salida y esa puerta picada vuelve hacer que tiemble, te miro y sigues, vuelve la repetición de los ciclos y el vino aparece en mi mano, el olor a tabaco y las flores amarillas (o eran blancas?)

Te miro, no me miras, avanzas y cierras esa puerta, avanzas y el cuarto se acabó, acabó la imagen, la charla, el labio sumiso, acabó lo cotidiano de nuestras vidas…

Acabó despidiéndose por separado.

jueves, 10 de febrero de 2011

Instante..




Ha llegado otro día de semana en este febrero que me va matando de a poquito por su maldito verano, es todo realmente asfixiante, molesto, triste... Ahora estoy en mi cuarto que es pequeño y echado en la cama voy escuchando The Beatles, subo el volumen y miro mi techo como queriendo buscar algo que no existe ahí.

“Es tarde” digo, demasiado tarde... Lo pienso, mientras trato de ordenar mis ideas, trato de que la música se sincronice con lo tanto que tengo aquí dentro, suena “Something”: Something in the way she moves, attracts me like no other lover. Something in the way she woos me, i don't want to leave her now. You know I believe and how...

Y la pena se mueve como si todo se rebalsara. Hay muchas cosas que tengo que pensar, muchas cosas por deshacer y una a una las voy ordenando porque el tiempo libre de ahora se ha vuelto muerto para mí, es por eso que no importa que siga sonando mi celular, que me inviten a salir, que me ofrezcan una compañía de noche, me parece tan falso y patético salir a burlarme de mí mismo, embarrarme con caricias falsas que los demás disfrutan, yo no puedo compartir una cama hasta el amanecer sin que no sienta nada, no puedo ser tan falso y plástico como todos los demás... Es por eso que solo quiero ordenarme, ubicar contextos, caídas, borrar mensajes, fotos, recuerdos, ver en lo que realmente fallé, hice mal... Ella ya no importa, ella nunca fue ella, ella ni siquiera es la caricatura de lo que creí que fue, entonces eso lo dejo a un lado, trato de que los recuerdos y los instantes se vayan, pero es difícil, así que los meto en un cajón y encima pongo otros recuerdos inconclusos, los tapo bien, trato de que duerman, mientras ahora suena “Across the universe”: Words are flying out like, endless rain into a paper cup. They slither while they pass, they slip away across the universo...

Ahora algo dentro mío duele un poco, yo no sé por qué, esta canción no tiene nada que ver con nada ni con nadie, sin embargo la melodía me mata, me va hincando un poquito y es por eso que subo el volumen y me levanto mientras saco del cajón las pocas cosas que ya no me pertenecen ni a ella y las guardo en la lata vacía, esa que pongo encima de mi armario. Ahora me dan ganas de fumar, de beber un poco, saco el cigarrillo barato de la semana, el vino a medias que tengo siempre escondido y canto fuerte, muy fuerte mientras siento que bajo mi cama hay tanta tristeza, la verdad bajo mi cama es el lugar al que más miedo tengo, es el lugar más peligroso para mí, ahí está todo lo que fui, lo que dejé de ser, lo que perdí hace meses, lo que nunca me dejará ser feliz, es por eso que me arrodillo y abrazo mi cama mientras fumo, pido perdón, mil veces pido perdón porque todo fue mi culpa, mi maldita culpa, yo fui quien debió desaparecer, quien debió hacerse agua, pero ahora estoy solo, no existe nadie que pueda decirme nada, no hay nadie que me consuele, solo estoy yo, pero también estás tú... Sólo somos dos, ya no tres, no, tres no existe, somos dos, solamente dos, por eso esta noche, con este cigarro en la mano voy abriendo cada pensamiento, ya no importa que ya no esté ella, no importa que todo haya sido mentira, no importa ni que ahora suene “Help” en los parlantes: Help me if you can, I'm feeling down, and I do appreciate you being round. Help me, get my feet back on the ground, won't you please, please help me....

No importa que no sea domingo y que aun así yo quiera buscar bajo esa cama el sobre contigo... no, no, me detengo, “ese sobre, no” pienso, así que me levanto mientras sigo guardando momentos, sigo poniendo muchos encima. Casi se acaba el vino y los cigarrillos, mientras pienso que debería salir, mañana me iré de viaje, ya lo decidí, cambiaré mi pasado unos días y cuando venga ya no trataré de estar solo los domingo en este cuarto, buscaré muchas cosas así falle, descartaré muchas así sea lo que necesite... Seré como antes así nunca más pueda ser feliz...

lunes, 17 de enero de 2011

The Beatles como fondo...



Otro lunes ha llegado, ha vuelto tocando mi ventana mientras con los ojos cerrados no quiero despertar, sin embargo a la alarma del celular no le importa eso y me llama con una canción de Sanz que voy odiando, yo la apago pero vuelve a sonar después de unos minutos, me doy cuenta que ya es hora de salir de mi pequeño mundo de madrugada, abro un ojo y me siento cansado, ojeroso, amargo...

Pienso que la semana recién empieza y eso me desanima mucho porque no sé qué hacer ahora, así que pienso que debo ir al trabajo, fingir que hago todo bien y volver a casa a encerrarme a ver un poco de tele y luego algún libro o charla por la computadora hasta dormir nuevamente, sé que suena patético, pero es algo en los que la mayoría cae que es “la rutina” Porque al igual que yo, la mayoría hará lo mismo, sin embargo eso no me consuela porque odio ser rutinario, odio que todo esté escrito y ya no pueda borrar algo por el simple hecho de que estoy cansado…

Ahora aquí en la oficina pongo música, unas canciones de The Beatles que dan vueltas y vueltas, realmente eso me pone alegremente triste, es como si mi soledad estuviera bailando, como si lo tanto que la extraño se tranquilizara, sí, porque la extraño mucho, sin embargo tengo en claro que eso pasará en algún momento, todo lo hará porque luego de lo que pasó hace unos meses en mi vida nada puede ser peor, así que estoy resignado, tal vez es lo mejor me digo, es lo mejor porque odio hacer sufrir a alguien sin querer, odio que todo sea realmente fuerte que lo estropee, es por eso que siento que nací para estar solo, y no, no digo eso con pena ni lastima, no lo digo por trágico, pero yo creo que hay personas que tienen esa naturaleza y yo en el fondo siempre lo supe, además no es raro en mí, estoy solo, es por eso que pensar en salidas y bullicios me desanima, no tengo fuerzas ni genio para perderme entre tanta exuberancia que nunca me llenó, y ahora aquí en la oficina no quiero hacer nada, doy vueltas una y otra vez en mi asiento, mientras los compañeros de trabajo me miran, seguro alguno pensará que ando siendo creativo y otro por ahí dirá que soy un simple vago, creo que ambos tienen razón, soy un vago creativo, un vago estúpido que de verdad no tiene ganas de estar ahí, pero menos en la calle porque desde hace semanas el sol ha instalado sobre Lima un calor que me calcina, es por eso que no quiero salir, no quiero pisar las calles que nunca me dieron una seguridad absoluta, siempre me sentí perdido caminando, siempre caí en esquinas que no me decían nunca nada, y ahora en este enero no sé qué diablos hacer con este tiempo libre que me queda, no quiero estar con mis amigos, no quiero salir solo a caminar ni mucho menos contestar preguntas del porqué ella ya no está en mi vida, debería cambiarme el número telefónico, pero luego pienso que en ese número estoy duado con mi hermana y mi sobrina que en realidad es mi princesa, por eso cambio de opinión, pero ese número se ha vuelto inservible, además siento que todo el mundo quiere encontrarme ahí cuando yo quiero perderme de todos, por eso no contesto las llamadas donde me invitan a salir ofreciéndome alguna compañía de momento, no, prefiero encerrarme en mi cuarto, leer algún libro, estar en la computadora y tratar de escribir, aunque eso es inútil, no puedo, hace mucho que dejé esa hazaña de escritor constante, es por eso que ahora me sorprendo escribiendo esta crónica, eso me anima, siento que quizá no me volví un inútil en esto, que aun puedo mantener el ritmo cuando ando inspirando y confuso, en realidad me gusta estar así, siento que toda la amargura de la semana se va yendo, algo así como dice una canción de The Beatles: “Hello Godbye…” Ahora la música avanza y ya todos aquí se molestan de que se repitan una y otra vez las mismas canciones, yo me rio, me divierto con el mal humor de los demás, deberían saber que este vago creativo es un maldito loco que no debió salir de su cama por la mañana, en verdad que hace calor aquí…

Es hora del almuerzo, creo que mejor acabo esto ya que no quiero aburrirme aburriendo a los demás, cerraré este archivo y me pondré a pensar en lo nuevo que haré en esta semana, así no lo cumpla es bonito saber que puedo intentar cambiar aunque sea con el pensamiento, así sonrío más y me callo de una vez por todas…

miércoles, 20 de octubre de 2010

Ebrio de abril...



Y es de noche y de pronto todo se oscurece a mi lado. Yo estoy oscuro desde siempre, desde que las ventanas se abren y las personas salen a trabajar buscando su periódico y el café bien cargado de la mañana. Yo estoy oscuro desde la soledad, desde el labio sumiso que abandono por las tardes para despegarme tirando por los bordes las hojas sueltas… Nadie sabe de lo que hablo, nadie escucha ni comprende porqué mis ojos son negros y porqué siempre hablo de la luz fastidiosa. Habría que renegar un poquito más, desunir lo práctico borrando el sucio argumento que ya está escrito, despilfarra las vocales y hacer crecer un mundo lleno de tristeza en mis manos.

Pero ahora que el cielo oscuro por milésima vez me ha abandonado, ahora que toda la sequedad de la resaca aparece, he ido pensando en que quizás no debí nunca haber salido de casa, no debí crecer, ni mirar el mundo sorprendido como un niño… Pero bah, estoy solo y ebrio, mirando desde un agujero la luna inmensamente cercana a mí, como si Elena estuviera jugando con las caricias oscuras en el cielo, magullando recuerdos y palabras que se rompen cuando se oye un piano al oeste. Son en estos momentos en que comprendo que Elena ya no volverá, en que nuestro amor solo sirve infinitamente estando separados. Ella siempre lejos de mí y yo oculto entre todas las mesas que aparecen de la nada como obstáculos de colores que me impiden saber en qué lugar me he escondido y por eso no seremos los mismos de siempre y sin embargo el cielo agujerado lleno de infierno gris da la vuelta, gira por mi cabeza y estoy ebrio y ahora de pronto de la nada un ciempiés a aparecido subiendo por mis piernas, jugando con mis nervios, es un ciempiés invisible para los demás que sólo yo puedo percibir, que aparece cuando no se le llama, cuando la luna rebota por la ventana y yo no dejo de tocarla y de sentirme estúpido y cursi, de pensar mil veces en Elena que ya no está, que se ha escapado por los árboles de hojas amarillas y yo la llamo “Amor ven… amor ven…” y ella no me escucha y se va con sus jeanes enormes y su cabello recogido y yo trato de que no se me escape, pero ella se filtra de entre mis dedos abandonándome otra vez… otra vez… No andrés, ella no te abandonó, tú la dejaste ir… Y de pronto al escuchar eso todos me señalan, me empujan y yo cierro los ojos… Elena está sola, perdida entre lunas fuera de esta, ya no está y la sequedad de mi boca me pide otra botella… Ella ya se fue y empiezo a fumar porque odio fumar y el ciempiés asesino sigue subiendo por mis piernas, me tiene miedo pero aun así no deja de subir, a lo mejor habría que llamarme Ronald de vez en cuando… Pero no, es estúpido, yo me llamo Andrés para ella y escribo sin sentido. Escucho a todo el mundo pero nadie me escucha a mí, ni mis amigos, ni las personas a mi lado, ni siquiera yo mismo...

Me siento solo y me gusta y me mata, de pronto suena una canción en la habitación, a lo mejor es Elena que ha vuelto, pero no eres tú, nunca fuiste tú, nunca tuviste algo que se pareciera a mí, jamás fuimos espejos y sin embargo te amé como se ama una casualidad, un amor de colores y frases blandas. Eras tan diferente a mí que me entristecía y aun así intentaba tenerte porque no podía ser de otra forma, habíamos caído en el doloroso juego del boomerang retornando cada instante para luego partir más lejos. Y ahora en esta noche los recuerdos se caen sobre mí uno a uno, como esa vez que me contaste que alguna vez habías pintado, me hablaste de colores y líneas, de textura y olores, de pronto al escucharte algo dentro de mí se abrió… quizás, tal vez, de repente… Podías ser… Elena pintabas? Y yo temblando fui enumerando los días de abril, quería saber cada detalle, fui feliz… mientras tú ahí sonriendo, enseñándome un recorte de periódico donde salías con tu pintura de un premio de colegio, te abrasé. Yo escribo y tú pintas, (escribo música de líneas guardadas en ventanas azules) Me comprendiste un instante sin querer hacerlo, no me importó que me dijeras que ya no lo hacías y que solamente ahora pintabas tu rostro con maquillaje, no importó nada, yo estuve en ese instante de cuadro y te quise de mil maneras entre tanta humedad limeña, entre tanto recuerdo inalcanzable, porque el presente es solo un momento que no tiene freno y que te dispara dejando a uno indefenso con las manos vacías… El pasado se queda con todo y los recuerdos solo sirven para consolar…

Ahora Elena dónde nos quedamos? Por qué siempre pienso y…

Elena: - Déjalo ahí tonto amor extraño –

Extraño… Todo lo es y sin embargo… sin embargo... Nada es mío... Diablos...

martes, 17 de agosto de 2010

Compañeros de invierno...



No dormimos… Estamos abrazados y la oscuridad que penetra todo nos conduce a mirarnos despacio como despeinando caricias que nos hacen juntarnos más, como si nos necesitáramos al extremo de unir aliento con aliento, es por eso que yo avanzo con mi mano por tu espalda y el olor que tiene tu cuello me deja un poco fuera de mí, como si no estuviera en esta ciudad tan inmensa, tan fuera de la bulla y de las aceras grises que me predicen una pequeña lluvia de julio.

Todo amanece fuera de nosotros y esta cama ajena para mí me dice que habrán más noches en que yo esté aquí contigo, en que logre dibujar en tu rostro esas sabanas invisibles en las cuales yo descubro porque eres tan necia y frágil, el porqué tu sombra tiene dos colores que luchan entre sí para demostrar que no eres como las demás, y yo todo eso lo pienso en silencio, a contraluz mientras detengo mi mano que quiere recorrer tus brazos sin importar si te despiertas o no, por eso yo hago el alto, elevo las palabras hasta volverlas en repeticiones donde tu boca se entreabre para respirar de vez en cuando, esa boca que me ha recibido antes de acostarnos y que ha permitido demostrar que un “uno” puede volverse en un “dos” de nuevo. Es tan extraño, antes de venir aquí a tu cuarto, pensé una y otra vez en lo que significabas, qué era eso de tanta extrañeza y de ir buscándote por esos lugares donde jamás te podría encontrar… Qué era eso de borrar marcas y estaciones engrampadas en lunas muertas de abril?

Pero luego llegas en esa noche con tu abrigo largo y con tu sonrisa burlona que poco a poco se va transformando en una ternura demasiado frágil como para que exista por mucho tiempo y es en ese instante que mi instinto te quiere alejar, quiere practicar la soledad para que no falle cuando me sonrías y empecemos a decirnos las palabras de siempre cuando estamos lejos. Yo quisiera mirar de frente, coger la lluvia en el vuelo y derramar las luces hasta que todo se oscurezca a mi alrededor, pero todo falla, todo se quiebra como frágiles campanas que no saben cómo tocar la torpe música del llamado… Nos miramos y sonreímos y te traigo hacia mí con el abrazo equivocado (Pero por qué equivocado?) y te beso la cabeza y siento que te pierdo encontrándote (perder? Encontrar?).

Cierro los ojos y al abrirlos estoy en tu cuarto, y sentados ambos nos reímos mientras buscamos los cigarrillos y el cenicero improvisado, queremos un ambiente que desuna las tantas contradicciones de lo que sucede en esa noche y el humo que avanza hacia nosotros va dibujándonos preguntas que no se responden por ser tan blandas…

“Es extraño” Te digo “Es extraño” lo repites y mientras sucede todo eso, te abrazo sin permiso y junto tus labios para que no reacciones a este impulso necesario para mí y a todo eso que nos viene siguiendo desde el día mismo que nos dijimos “Compañeros”

Ahora echados aquí en esta cama ajena para nuestros cuerpos, luego de tanto humo y besos, de tantas palabras y caricias, estamos aquí recordando a los que nos recuerdan, olvidando a los que no, esparciendo todo lo que no nos pertenece a ambos y por eso es que me acerco, despeino ligeramente tu cabello y tú te mueves un poco sin despertarte, no hicimos el amor, no tuvimos sexo, no destendimos ninguna sabana… Simplemente no dormimos y mientras la mañana retorna, te abrazo un poco más y tú me besas la mejilla, otra vez empezando la charla conmigo mismo queriendo comprender por qué te quiero así, así sin más…

martes, 3 de agosto de 2010

Equivocaciones grises



Ella está a mi lado, estamos en el cine viendo una mala película, y mientras ella sonríe mirándome de vez en cuando de reojo, yo estoy pensando en otra…

Ericka que es una amiga de muchos años y que muy de vez en cuando salimos cuando le doy una llamada después de meses de ausencia, es una persona muy callada y educada, se podría decir que es una chica que como enamorada podría ser confiable y segura, pero en el fondo para mí eso no es suficiente… La última vez que salí con ella fue porque la llamé ya que quería distraerme y despejar de mi cabeza a esa muchachita que me iba atormentado y que hacia unas semanas había decidido alejarse de mí (Por más que siempre fracasaba en el intento). Así que un poco inseguro la llamé invitándola a salir, “Vamos a ver una película ya que hace mucho que no sé de ti” Ella muy alegre me acepta diciéndome que a las 7pm en punto estaría en la puerta del cine Pacifico. Cuando colgué no me sentí mal por lo que hacia, aunque me puse a pensar que las veces que la llamaba para salir era porque estaba siempre enamorado de otra.

Ericka que es tan linda como diferente, nunca me puso a soñar como otras lo hicieron, jamás la pude extrañar en las noches como tantas veces lo hice por otras mujeres que pasaron por mi vida y quizás por eso sí me sentí un poco culpable.

Yo quisiera quererla como se merece, como muchos me dicen que debo hacerlo, pero supongo que siempre es un mal momento para los dos o principalmente para mí…
Aquella ultima vez que la llamé, pensé mucho en la noche antes de dormirme que quizás ya era el momento de intentar algo mas con ella, quizás ya era hora de asentarme y no seguir en la búsqueda de esos amores conflictivos de siempre, pero justo cuando andaba en plena madrugada con esos pensamientos, la chica de quien estaba enamorado me manda un mensaje de texto (Se han puesto a pensar en lo dañino que resulta esos malditos mensajes) diciéndome que necesitaba hablar conmigo, que si podríamos vernos a las 6 pm?. Yo me puse a pensar en mi maldita suerte y en qué era lo mejor que podía hacer? Por un lado tenía que encontrarme a las 7pm con Ericka para ir al cine y si aceptaba la otra salida hacia qué me iba a conducir todo eso? Acaso cambiaria algo que duré más que un par de semanas? Acaso seriamos capaces de volver a querernos? Así que era mejor responderle el mensaje diciéndole que no tenía tiempo… Pero dentro de mí salió una voz que me decía (Esa voz es mi cariño combinado con mi orgullo) “Qué diablos haces? Acaso no te mueres por encontrarte con ella, seguro que te extraña y no puede vivir sin ti” Así que ante eso no me quedó hacer otra cosa que escribirle diciéndole que estaba bien, pero que mejor nos encontráramos a las 5 y que sea en el parque Kennedy. Ella me vuelve a escribir diciéndome que era muy temprano pero que estaba bien. Luego de eso no pude dormir, no sé si me sentía culpable o estaba emocionando de volver a tener comunicación con aquella que intentó irse...

Al día siguiente al llegar al parque encontrándome con ella nos pusimos hablar diciéndonos nuestras verdades, disculpándonos por nuestros errores y entre otras cosas que no vienen al caso mencionar, me sentí un poco feliz, realmente la quería y en el fondo nunca la había olvidado y ella parecía sentir lo mismo porque me pidió irnos juntos a caminar, pero al ver mi reloj y darme cuenta que faltaba diez minutos para encontrarme con Ericka, hice de tripas corazón para decirle que no podía, que tenia una reunión y que me era imposible faltar, ella se quedó un poco preocupada y desconcertada, como si hubiera adivinado lo que iba hacer y seguro que fue así por ese sexto sentido que toda mujer tiene, así que nos abrazamos como hacia mucho tiempo no lo hacíamos, con esa forma de no querer soltarnos nunca y nos dimos un beso…
Al llegar al cine y al encontrarme con Ericka yo parecía ido, realmente mi cabeza estaba en otro lado, así que no me importó que ella eligiese una mala película y que en una muestra cariñosa comprara canchita (Odio llamarlo Pop corn) para los dos. Yo aun estaba en ese instante en el parque, por momentos la miraba de reojo y parecía tan absorta en la pantalla, mientras yo iba buscando un pequeño hilo suelto donde poder encontrar algún cariño hacia ella, ese tipo de cariño que hace que pierda la cabeza y ande como tonto por las calles, pero no, era inútil, lo único que me daba cuenta es que jamás la querría, por lo menos por ahora ya que en el futuro nunca nada está dicho y menos en una persona como yo, y todo eso empeoró cuando me llegó un mensaje al celular (Malditos Textos!!!) que decía… “Hoy te sentí como antes, como siempre te he extrañado, espero que la estés pasando bien y portándote mejor, un beso”. No le contesté, supongo que pensé que ya era suficientemente canalla en esa noche para hacerlo.

Al salir al cine con Ericka comentando la película, yendo a su paradero porque ya era tarde, le digo que fue una alegría verla y ella me responde lo mismo, quedamos en salir nuevamente, que me llamaría o mejor que yo la llamara cuando tuviera tiempo, yo asentí con la cabeza y me despedí de ella con un abrazo (Un abrazo cariñoso pero sin sentido) y la vi perderse entre el trafico.

En el camino contesté el mensaje que había recibido en el cine, mientras iba pensando que nunca mas invitaría a Ericka a salir, por lo menos hasta dejar de ser tan tonto como para utilizarla tratando de remplazar a personas que son irremplazables…

lunes, 12 de julio de 2010

Cuando se imita al amor que nunca fue...



Ella es una chica mala, una de esas mujeres que despierta a uno esa leve ansiedad de preocupación porque sólo alguien así puede ser implacable a la hora tanto de hacer el amor como en la confianza, es por eso que yo mantengo mi distancia, una brecha que me permita no volverme loco y caer en la trampa de quererla cuando definitivamente no se le puede querer. Yo no sé si tiene novio o quizás es una joven casada, su vida es un misterio que en el fondo no quiero pensar, porque sino caería en la cuenta de sus defectos, de sus tantas contradicciones que tiene y simplemente la dejaría de lado, además ella me cuenta muchas historias y al día siguiente las cambia mientras por dentro quisiera decirle que yo puedo ser el hombre mas estupido del mundo con tal de que me bese y me haga olvidar sobre las cosas que me van incomodando alrededor. Yo la conocí en un lugar lejos de los demás, la conocí cuando ella cantaba como loca al caminar y me la presentaron como la lunática más encantadora que hay, y yo eso lo comprobé cuando me contó parte de su vida con una gracia que me dieron ganas de que se quedara conmigo hasta la madrugada.

Ella siempre me decía que le gustaría irse a Hawai porque una vez de niña escuchó una canción de Mecano que lo cantaba con tanta gracia y emoción que definitivamente algún día tenia que ir a ese lugar, esa canción se llamaba “Hawai Bombai”. Yo siempre me reía cuando me lo contaba y le respondía que esa canción alguna vez me había dado nauseas, Lina que es como se llama ella, siempre me daba un pequeño empujón cómplice comprendiendo que yo a veces suelo ser muy irónico. Cuando ella terminaba de contarme eso yo le decía que algún día me iría de viaje a Cusco solamente con una maleta y con el dinero suficiente para gastarlo de noche en noche. Lina que a veces suele ser muy seria me dice que tenga cuidado porque me puede pasar muchas cosas como que el bus se caiga por un barranco o que al llegar ahí me asalten y si sobrevivo a esas cosas quizás me pueda contagiar de alguna enfermedad como el sida si es que me meto con una gringa cualquiera. Yo la miraba en silencio y luego le decía que sus buenos deseos estarían conmigo siempre y que cuando me pase alguna de esas cosas la recordaría con mucha fuerza en el instante de mi muerte.

Lina no quiere tener pareja, solamente ser libre queriendo a todos los que quiere querer, me dice que yo soy una de las personas que mas quiere aunque en el fondo tiene un tipo de resentimiento conmigo que no sabe el por qué lo siente, yo le digo que también la quiero pero que jamás la querría como he querido antes, ella se ríe y me responde que soy el hombre mas idiota del mundo, yo le doy la razón respondiéndole que aun así ha sido mía como muchas veces fue de otro y que eso no me molestaba en lo absoluto porque nunca mencionamos ser fieles y mas cuando no hay ni un compromiso. Ella que siempre es muy zafada me abraza diciendo que si algún día está por morirse me buscaría para que nos casemos y yo me quede con sus cosas o quizás con sus deudas, yo le respondo que se busque a otro porque yo nunca me voy a casar y menos con alguien que solo me buscaría cuando va a morirse, entonces luego nos besábamos hasta terminar muy lejos de ese lugar para que nadie nos viera.

Un sábado cuando estaba caminando con una amiga que recién había conocido por Miraflores, me crucé con Lina que estaba acompañada de un tipo que yo no conocía, los dos nos miramos entre sorprendidos y curiosos y sin saludarnos seguimos avanzando cada uno por nuestro lado, pocos minutos después me llega un mensaje al celular diciéndome que era un maldito infiel y que no debería seguir su ejemplo y luego con una carita cómplice se despide.

Por esa época me alejé lentamente de ella porque me estaba gustando otra persona y Lina se dio cuenta porque un día me dijo que ya no la quería como antes, yo le decía que es la persona a quien mas he querido sin quererla y ella que se reía de nuevo como antes y de nuevo nos perdíamos por los mismos rincones y casas viejas que escribiría nuestra historia.

Hasta que un día no supe más de ella, el numero de su celular se desactivó y lo peor que nunca supe dónde vivía, hasta que una noche la encontré en una reunión en la casa de unos conocidos y toda la noche estuvimos charlando de como el cielo se vuelve gris cuando uno está borracho. Ese día bailamos y quise decirle que la extrañaba tanto aunque siempre tenia en claro que Lina no era una chica para querer como se debe querer, por eso ella me decía que era su amante preferido y yo le respondía que no me gustaba esa palabra y que la cambie por el “desconocido a quien más quisiste” Luego nos besamos y volvimos a escaparnos de ese lugar.

Fue la última vez que pasé la noche con Lina, luego de eso seguí andando con otras personas y el trabajo me sumergió en un encierro que busqué para no perderme yo mismo. Poco a poco ya no la recordaba, como si nunca hubiera existido, quizás era la ultima de mis defensas que tenia contra su persona. Meses después me fui a Cusco y cuando estuve en el bus de madrugada observando el barranco por donde cruzaba el bus, la recordé con una fuerza que le di la razón eso de que era el hombre mas idiota del mundo y por eso me puse a cantar nostálgico “Hawai Bombai”

miércoles, 23 de junio de 2010

Todo es una caricia que duele...



- Te acostaste con ella? – Al terminar de decir esa frase, andrés comenzó a sentir una pequeña tristeza que giraba en torno a él mientras todo allí era lluvia y olores a cosas mojadas. – Siento que ya no me quieres… o mejor dicho, siento que vas figurando las cosas repetidamente, que yo no soy yo para ti o mejor dicho que sólo soy un recuerdo, ese recuerdo que te ata siempre a las cosas que se sienten…

Se miraron de reojo mientras la lluvia seguía despeinándolos como flores secas que no tenían oportunidad a nada. Empezaron a oír que de lejos la pequeña bulla de la ciudad los acercaba aunque sea por ultima vez, es por eso que andrés sabía que todo lo gris y lo negro de esa noche seria la despedida que no quería tener, no, definitivamente aun…

- Si supieras tantas cosas, sabrías que te equivocas mucho, muchísimo al decirme esas palabras, eres la persona a quien más he querido, aunque eso no significa que podamos estar juntos… sólo que…

- Sólo que te acostaste con ella!!! Que la amas y que yo fui tu amor de peaje… quizás una excusa para tu soledad, quizás…

Antes de acabar de decir esa frase, andrés abrazó a Elena perdiéndose entre esa cabellera desordenada, quería decirle que Efi era algo que iba más allá de todo eso, que era eso que el invierno siempre trae, uno de esos cuentos tan bellos que nacen y de pronto tienen un final que termina con unas palabras que no dicen nunca nada… Efi era como una de esas flores que se quedan lejos porque nacieron allí y andrés lo supo desde siempre, no había forma de atar el cariño con el dolor, no había forma de substituir un mundo con una luna que siempre se levanta para parecer un espejo pequeño, por eso siempre querría a Efi, la querría por ser puente en medio del desastre, a pesar que jamás se había acostado con ella, jamás habían sido uno como tantas veces se prometieron ser, no, el cariño va mas allá que unas palabras y un simple color que se mueve. Efi era la señorita que diría siempre “Vos” y él era el tipo solitario que al decirle “Tú” sin querer hacia que se aleje hasta que ella se diera cuenta de eso. Y cómo iba a doler algún día... dolería y después de mucho tiempo (si se quiere decir así) todo se volvería blando como una caricia y luego ya no se necesitarían para escribirse más cartas, ya no se necesitarían para mirar como ella juega con sus cabellos mientras él la mira con una ternura lejana y de amanecida, no, ya no, pero qué triste resultaba todo… Y por eso Elena no sabe que Lima es ella, que nunca se iría porque Lima es ella... Cómo explicarle que ella sí podría existir de verdad para él…

- Todo tiene algo de invierno y hoja seca, de esos lugares arbitrarios a la memoria y cursiles a las palabras, todo tiene algo de ti y si supieras muchachita tonta hasta qué punto todo tiene que ver contigo, hasta la misma Efi, aunque no quisiera meterla a ella en esto, no quisiera tener que escuchar su nombre con el tuyo juntos… Todo es una caricia que duele…

En la calle los charcos que se formaban hacían que tuvieran que saltar de un lado a otro, parecía que bailaban infinitamente, pero en un movimiento equivocado Elena tropezó con quizás su pena y cuando estuvo a punto de caer, andrés alcanzó su mano e hizo que volara por un segundo hasta tenerla de nuevo a su lado, otra vez quería abrazarla como hacia unos minutos, pero no quería interrumpir aun esa danza que la noche los había conducido, aun había una forma para que el amor funcionara así ninguno de los dos comprendiera qué podría ser…

- Nunca pensé que supieras bailar tonto
- Nunca pensé que bailaría contigo
- A veces el invierno trae sorpresas…
- Quizás sólo somos nosotros…

La noche se columpiaba sobre la lluvia y la madrugada que se acercaba peligrosamente sobre sus cabezas los hacia temblar un poco. Había sido una noche perturbada con la realidad, hasta Efi a los lejos lo podía sentir, fue por eso que en su cuarto apagó su computadora, cerró el libro de tantas noches y se echó en su cama cubriéndose con la frazada por encima de su cabeza comenzando a enumerar las veces que había leído el capitulo 7, ese capitulo que andrés le había leído a Elena aun antes de conocerla.

Todos en esa noche y sin embargo la soledad era la misma dictadora cruel que los obligaba a bailar por separado una canción que en el invierno resulta triste… muy triste…

sábado, 12 de junio de 2010

Toda mi mano gris...



Esta noche volveré a tu casa, quizás pienses que hago siempre lo que quiero, que no me importan los ordenes establecidos por la rutina, y que me da lo mismo eso de que hay una hora para dormir, comer y hacer la vida diaria que todo el mundo hace. No entiendes cómo es que puedo ser tan detestable y aun así quererme cada día con esa fuerza que quizás no quieres tener.

Tal vez pase por tu mente que sigo siendo el mismo, que nunca cambiaré por eso que yo llamo: Las formas. Seguro te sorprende esa reacción cuando tú intentas cada día ser mejor que yo y así sacarme en cara que a veces también me equivoco, entonces quizás piensas que no te quiero lo suficiente como para dejar de ser aquel que no le importa lo que piensen los demás, que oculta su vida dentro de una vida diferente cuando no estoy contigo, seguro te da mucha rabia creer que yo estoy seguro que me estas esperando como siempre en tu casa y que cada vez que suena el teléfono piensas que puedo ser yo, pero no es así porque hace mucho que lo he dejado de hacer, entonces seguro por tu mente cruza odiarme hasta el punto de convertir el cariño en llanto, pero no, yo estoy seguro de que no porque no eres así (o quizás sí lo eres pero de qué sirve decirlo ahora) simplemente puedes cruzar la línea que divide la molestia del olvido y convertir eso en reproches que se escapan a los cinco minutos que te tengo en mis brazos, porque todo se apaga y se oculta cuando mi dedo roza tu mejilla y te cuento lo que un día solitario puede hacer con la hojas que caen del parque, de como la luz es torpe cuando se quiere ser triste por un minuto.

Pero tú no entiendes por qué sigo volviendo a pensar de nuevo en esas cosas, no logras descifrar si en verdad me quieres o simplemente no me puedes dejar, entonces me da tristeza por dentro lo que piensas, me da vuelta tus ojos que se mueven buscando algo en el suelo cuando la duda te invade y yo pienso que vas por buen camino para que el cariño no muera, que tal vez puedas ser tú la que se vuelva diferente al pasado y quizás… Pero sé que es inútil pensar ya en eso cuando otra vez todo vuelve hacer como antes, entonces necesito estar solo, necesito irme porque prefiero extrañarte que tenerte aquí conmigo.

Estoy a punto de conseguir tu odio con unas cuantas palabras y tú lo sabes, estoy seguro que ya te imaginas lo que estoy pensando, entonces por dentro me alegro de que me estés entendiendo, de que quizás ya comprendes de que la felicidad es las más grande mentira que existe, estoy a punto de cambiar, de establecerme en la vida como uno mas y así ser feliz (No es verdad eso, pero de qué sirve decirlo ahora) pero no, la mentira se alza, tú me abrazas mientras por dentro la noche se cobija en mí con toda esa lluvia que nunca cae en Lima y la mentira (que en realidad es verdad pero de qué sirve decirlo ahora) otra vez se ocupó de taparte los ojos.

Hay tanta tristeza en mí cuando sonríes, tanta tristeza cuando me quieres y yo ando por olvidarte.

Mañana no volveré a tu casa en el barrio de los jardines amarillos y tampoco habrá esa primera llamada, simplemente mañana será un día que amanecerá despertando del calendario, habrá personas que cumplirán aniversarios, otras se casaran de mentira y habrá por ahí un loco que se mató por amor, pero para mí sólo será un día que me hundirá en la cama con los ojos cerrados tratando de armar mi vida con la soledad impuesta.

Te extrañaré tanto que te volveré pasado (Aunque todo para mí es pasado pero de qué sirve decirlo ahora…), esa es la verdad absoluta de esta vida que nos ha tocado vivir.

Tan igual y tú tan diferente…

domingo, 30 de mayo de 2010

No todo lo que se ama es el amor...



Aquella mañana intenté no pensar en ella. Es realmente frustrante para mí dejar de hacer ciertas cosas que en el fondo deseo con toda mis fuerzas, y no, no es que no pueda estar sin sus ojos o esos labios que alguna vez estuvieron en los míos, simplemente es que siento que estoy cayendo en la misma trampa de siempre que es la de nunca olvidar… Porque yo jamás he podido olvidar definitivamente a todas las mujeres que han pasado por mi vida ya que en cierto sentido son inolvidables y hasta podría decir... irreemplazables, porque cada una a tenido un mundito que no ha sido derrumbado por nadie, y lo hablo en general, hablo por mis “ex” como de mis aventuras de una noche o de semanas, hablo por cada instante en el que pude ser más que un uno mal parado, en el que pude multiplicar mi soledad con la soledad de alguien mas, y esto no quiere decir que a todas las siga queriendo aun, no, es que simplemente esos “instantes” que llamamos “recuerdos” se vuelven más fuerte que cualquier cariño que pudo haber. Me es tan difícil deshacerme de todo eso y hasta he llegado en muchos casos de obligarme a seguirlas queriendo por el simple hecho de que no me atrevo a perder todo lo que llegué a sentir, así que me aferro a sus fotos, a recordar paso por paso cada lindo y excitante momento que viví en alguna calle o lugar escondido, llego al extremo de seguir escuchando las mismas canciones patéticas de esas épocas y desde hace un par de años lo que hago es escribir sobre algún momento cumbre que tuve con algunas de ellas, y mientras avanzo con mis dedos en el teclado es como si ese “instante” hubiera resucitado en mi cabeza tan vivamente que cuando termino de escribir siento que el pasado se volvió un presente abstracto y con marcas fuertes.

Yo sé que el amor nunca será perfecto y que vive gran parte de si mismo en la agonía del cansancio y es mas… estoy plenamente convencido de que no existe “La persona ideal” para cada uno de nosotros, realmente es terrible pensar eso, tener esa idea diabólica de que hemos sido destinados para esa única persona y que el universo conspirará para que ese encuentro tarde o temprano suceda. No, jamás creí en ese amor de los poemas de Neruda, nunca me tragué la charlatanería de Romeo y Julieta muriendo estúpidamente, y no niego que en parte es menos complicado pensar que la vida es así. Yo creo firmemente que estamos hechos de esos instantes en que logramos trascender de esa asquerosa cotidianidad de todos los días. Yo sé que amaré a muchas como he amado antes, quizás al final me case y tenga tres hijos, una mascota y muchas deudas o si la vida me quiere dar algo diferente quizás me quede solo para siempre y en parte quizás es lo que en el fondo deseo, creo que amo demasiado mi soledad para empeñarla en un papel, además porque tengo la seguridad que hay personas que han nacido para quedarse solas hasta el final.

Por eso desde hace unas semanas decidí dejar de escribir, ya no mirar más fotos en la computadora y de ir borrando muchos teléfonos de mi agenda. Ahora me he dejado crecer un poco la barba, ando usando más seguido mis lentes y me he cortado el cabello. He comenzado a tapar mi timidez con una mascara de indiferencia, porque si miro a una chica y me parece simpática entonces me le acerco iniciando una conversación estupida tratando de descubrir si vale o no la pena. Poco a poco me he alejado de mi entorno y cada vez sé menos sobre la vida de mis amigos, casi no estoy en casa durante la semana y poco a poco he ido durmiendo menos. Ya no me alimento a mis horas y me está preocupando cada vez más de no encontrar a alguna persona verdaderamente inteligente con quien poder conversar sobre el mundo y sus caprichos.

Como verán he ido reemplazando mis caminatas de recuerdos de aquellos amores con caminatas sobre el futuro negro que quizás se avecina.

Aunque tal vez de aquí a algunas semanas vuelva a lo de antes, quizás me encuentre con algún amor de ese pasado y de nuevo vuelva a esa molesta manía mía de recordar todo eso tratando de alargar poco a poco lo que ya se murió hace mucho, quizás por eso lo único importante en estos momentos para mí es mi soledad, mi torre que se va construyendo cada vez mas lejos de todos. Y eso no quiere decir que me haya vuelto un antisocial o un renegado ante los demás, no, para nada, es más, quizás si alguien que me conociera me hablara en estos momentos pensarían que ando de un mejor humor y hasta podría contarles que hace algunas semanas he conocido a una nueva chica que me parece muy interesante y por eso deseo conocerla cada vez más...

Lo que finalmente quiero decir es que sigo siendo el mismo tipo flaco que no se convence de que la vida es así como aparece ante mi vista, quizás nadie me entienda, quizás aburro y la verdad eso me importa tanto como la mortalidad del mosquito, simplemente quise escribir un rato y como ven me salió esto…